• amigosdelosjesuita

Una crónica sobre Radio Huaya

La comunidad jesuita llega a Huayacocotla cuando ya funcionaba la Radio. Esta nace en 1965, como Radio de Onda Corta en un plan latinoamericano de Escuelas radiofónicas, patrocinado por el Episcopado Mexicano. Al reducirse la eficiencia de ese modelo de radio en 3 Diócesis de la Sierra y de la Huasteca, los Obispos la confían a la Compañía de Jesús. El permiso fue todo el tiempo de la Universidad Iberoamericana (UIA). Por iniciativa de la Compañía, en convenio con la UIA, Fomento Cultural y Educativo A.C. se compromete a continuar las transmisiones en Onda Corta con sede en Huayacocotla Veracruz.











En esta decisión de la Compañía de Jesús sobresale la visión de Pedro Arrupe, Superior General de los jesuitas y de Enrique Gutiérrez Martín del Campo, el Provincial de México, quienes conjuntamente hacen la invitación a los jesuitas a involucrarse en una dinámica de inserción y de trabajo colectivo con el pueblo, inspirado en la meditación de la encarnación de Jesús de los Ejercicios Espirituales y en las orientaciones de la CG 32 “Caminando paciente y humildemente con los pobres aprenderemos cómo ayudarles”.

Las definiciones de la educación popular se afinaban desde entonces. Educación colectiva, no bancaria, en la organización, para la transformación social, colectiva, de adultos, promocional, de inspiración cristiana, con una opción preferencial por los pobres.


Reconocimientos

+ Premio Internacional “Salud Comunitaria”, por Secours Catholique Caritas Francia 2003

+ Premio Nacional a la “Juventud Indígena Promoción y Defensa Derechos Indígenas”, a Proyecto Fomento, INJUVE CDI, 2008

+ Prize for Rural Communication de UNESCO IPDC, 2010

+ Premio Nacional “Compartir” de liderazgo Social al P. Alfredo Zepeda SJ, 2014

+ Premio Nacional de Periodismo, Club de Periodistas México AC, 2019


Programación: de 6 am a 10pm, se transmiten programas musicales de música regional, tríos, bandas de viento, preferidas por las comunidades y algunas canciones dirigidas a jóvenes.


Alcance: el sondeo de audiencia de 2019 reportó 190 municipios al sur de Tamaulipas, noreste de SLP, Norte de Hidalgo y Puebla, norte de Veracruz, con audiencia promedio de 600 mil a 700 mil personas.

Todo el equipo colabora en ella. Los que salen más a las cañadas traen la voz de la gente, la música del trío y la banda, los reclamos, las denuncias, las revelaciones culturales, las venturas y desventuras de los Ñuhú de Texcatepec, los Masapijní de Tlachichílco y los nahual de Chicontepec. La presencia mediada por las ondas de la radio nos vincula a más de mil comunidades. El proyecto no tiene parroquia eclesiástica, pero su territorio virtual está tejido con las ondas de la radio.

El equipo está comprometido con el acompañamiento directo a 24 comunidades indígenas (otomí, náhuatl y tepehua) y mestizas pertenecientes a 6 municipios. En 19 de estas comunidades el trabajo es mucho más integral, focalizado e intenso; corresponde al territorio que ocupa el pueblo otomí.


La presencia del equipo completa ya 43 años.

Vamos al paso de las comunidades de los pueblos originarios, en la Comunicación, Organización, Cultura, Derechos Humanos, Migración, Economía, y Vinculación.

“Así es, porque ya lo dijeron en la radio Huaya”. Esta frase es un peso sobre el compromiso del equipo. El maíz transgénico, tan denostado en las campañas de cuñas radiofónicas, es poco menos que el demonio en las comunidades de la huasteca asediadas por Monsanto. “Perder nuestro maíz de tantos tamaños y colores es como perder el alma -dicen” Las denuncias en la radio sobre Ayuntamientos negligentes no dejan dormir tranquilos a los funcionarios. El carnaval prehispánico se legitima en los promocionales frente a las sospechas inquisitoriales de los párrocos. La radio no organiza, no moviliza, no crea conciencia desde cero, pero sí refuerza la visión crítica de los campesinos, convalida la organización y legitima la movilización y comparte una dosis permanente de alegría desde las seis de la mañana hasta las diez de la noche.

Se asienta con los años recorridos el convencimiento de la fuerza de la cultura de siglos y milenios. Desde los rituales cotidianos de la siembra del maíz y del frijol, de la lectura del monte como el libro abierto a todos, hasta las manifestación explosiva del Carnaval, el Te’nni de los ancestros asociado al estallido de todos los colores y variedades del verde en la primavera y la fiesta de Todosantos, N’go dú para recibir a los difuntos cuando la cosecha en los meses finales del año.

La presencia nuestra directa y por la mediación de la radio va también en la línea de la defensa del modo indígena de pensar.

El conocimiento de todo el arco temporal de la emigración, desde cuando vimos a los primeros salir en 1995 a Nueva York permite ayudar al enlace de los emigrantes y sus familias.

Radio Huaya es una obra que inspira, promueve y fortalece a las comunidades con las que trabaja. Por ello, queremos seguir apoyando los proyectos y procesos que realice. Te invitamos a sumarte a nuestra campaña "Fortalecer nuestras raíces, para conservar nuestra grandeza" para apoyar a esta y otras misiones indígenas acompañadas por los Jesuitas de México.

51 vistas0 comentarios